Sin capital natural, tu empresa no sobrevivirá

En un mundo cada vez más enfocado en la sostenibilidad y la responsabilidad empresarial, el concepto de capital natural se erige como un pilar fundamental en la gestión de recursos y en la toma de decisiones empresariales. Este concepto no sólo es relevante para la supervivencia y el éxito de las empresas, sino que también juega un papel crucial en la creación de valor a largo plazo.

En este artículo, explicamos qué es el capital natural, por qué es importante para las empresas y cómo pueden protegerlo y utilizarlo de manera efectiva.

¿Qué es el capital natural?

El capital natural se refiere a los recursos naturales y los servicios ecosistémicos que proporciona el entorno natural de nuestro planeta. En el caso de los recursos naturales, nos referimos al aire limpio que respiramos, el agua que bebemos, los alimentos que consumimos, los suelos que cultivamos y la biodiversidad que sustenta la vida en la Tierra. Los servicios ecosistémicos, por otro lado, son los procesos y beneficios que obtenemos de los ecosistemas, como la polinización de cultivos, la purificación del agua y la regulación del clima.

Existen cuatro tipos diferentes de capital natural:

  • Renovable: ecosistemas y especies vivas.
  • No renovable: recursos minerales y combustibles fósiles.
  • Recuperable: suelos fértiles y agua potable.
  • Cultivado: áreas y sistemas de producción agropecuaria y silvícola.

Veámoslo con un ejemplo. Imagina que tienes un pequeño huerto en tu casa. En ese huerto, tienes un árbol frutal, un par de arbustos con flores y algunas abejas revoloteando alrededor:

  • El árbol frutal en tu huerto te proporciona deliciosas frutas que puedes comer. Es un recurso natural que te aporta comida.
  • Los arbustos con flores atraen a las abejas que ayudan a polinizar tus plantas. Es un servicio ecosistémico que asegura que tus frutas crezcan bien.
  • Mientras trabajas en el huerto, respiras el aire fresco y limpio. El aire limpio es un recurso natural esencial para tu salud.

El pequeño huerto representa el capital natural, proporcionando recursos (frutas) y servicios (polinización y aire limpio).

¿Por qué es importante para las empresas?

Las empresas desempeñan un papel crucial en la gestión responsable del capital natural. Reconocer la dependencia de los recursos naturales y servicios ecosistémicos es esencial para su sostenibilidad a largo plazo.

Abastecimiento de materias primas
Muchas empresas dependen directa o indirectamente de recursos naturales como materias primas para la producción. La disponibilidad constante de estos recursos es esencial para mantener la cadena de suministro y la producción ininterrumpida.

Cumplimiento normativo
El cumplimiento de regulaciones ambientales y sociales es esencial para evitar multas y sanciones legales. La gestión adecuada del capital natural asegura que las empresas estén en línea con los estándares y regulaciones aplicables.

Reducción de riesgos
La degradación del capital natural y los desastres ambientales pueden representar riesgos significativos para las empresas. La gestión responsable del capital natural ayuda a mitigar estos riesgos al reducir la exposición a interrupciones en la cadena de suministro y a sanciones regulatorias.

Eficiencia operativa
La optimización del uso de recursos naturales, como el agua y la energía, no solo reduce los costos operativos, sino que también mejora la eficiencia y la competitividad de las empresas. La gestión eficiente de recursos a menudo se traduce en una mayor rentabilidad.

Reputación y relaciones con los grupos de interés
Las empresas que demuestran un compromiso sólido con la gestión responsable del capital natural a menudo disfrutan de una mejor reputación entre los clientes, los inversores y las comunidades locales. Esto puede fortalecer las relaciones y generar apoyo público.

¿Cómo proteger y utilizar el capital natural de manera efectiva?

La gestión responsable del capital natural no solo es una necesidad, sino una oportunidad para las empresas. Estas son algunas estrategias clave para proteger y utilizar el capital natural de manera efectiva:

Evaluación de la huella ambiental
Las empresas deben evaluar su huella ambiental para comprender cómo sus operaciones afectan al capital natural. Esto implica medir y cuantificar el uso de recursos, las emisiones de carbono y otros impactos ambientales.

Eficiencia de recursos
Una vez que se comprende la huella ambiental, las empresas pueden tomar medidas para aumentar la eficiencia de recursos. Esto incluye la reducción del consumo de agua y energía, la gestión de residuos y la adopción de prácticas más sostenibles.

Memoria de sostenibilidad
Una memoria de sostenibilidad transparente y verificable permite a las empresas comunicar sus esfuerzos en la gestión del capital natural a los inversores, clientes y otros interesados. Esto fortalece la confianza y la credibilidad.

Colaboración y compromiso
La colaboración con otras empresas, organizaciones y gobiernos puede ampliar el impacto positivo de la gestión del capital natural. La adhesión a iniciativas globales, como los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, puede demostrar un compromiso sólido.

El concepto de «capital natural» representa un pilar esencial en la gestión empresarial y la toma de decisiones en un mundo cada vez más orientado hacia la sostenibilidad. La gestión responsable de este capital no solo es una necesidad, sino también una oportunidad para reducir riesgos, mejorar la eficiencia operativa y fortalecer la reputación empresarial.

Desde Maska, ayudamos a las empresas en la elaboración de su plan estratégico de sostenibilidad con el objetivo de identificar oportunidades para reducir el impacto ambiental, optimizar las operaciones y contribuir a la conservación del capital natural. ¿Hablamos?

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