10 ejemplos de claims ambientales verificables

La palabra verde no basta: la prueba decide. Un producto puede parecer responsable y, aun así, tener un claim indefendible si no explica qué mejora, frente a qué referencia, durante cuánto tiempo, en qué parte de la cadena y con qué evidencia. “Natural”, “sostenible” o “neutro en carbono” no describen por sí solos una metodología.

La recomendación más popular suele ser añadir un sello, una cifra o una frase tranquilizadora. Eso no resuelve el problema si el mensaje mezcla materiales, productos, geografías o condiciones de uso distintas. La evidencia tiene que corresponder exactamente con la promesa y mantenerse vigente cuando la campaña llegue al consumidor.

El contexto europeo eleva el nivel de exigencia. La Directiva (UE) 2024/825 sobre empoderamiento de los consumidores fue adoptada en febrero de 2024, entró en vigor en marzo de 2024 y establece que los Estados miembros debían transponerla antes del 27 de marzo de 2026, con aplicación de las nuevas obligaciones desde el 27 de septiembre de 2026. En España, una alegación ambiental no verificable puede considerarse práctica desleal y exponerse a multas de hasta 100.000 euros, o a sanciones de entre cuatro y seis veces el beneficio ilícito cuando este supere esa cifra, según la guía oficial sobre consumo sostenible del Gobierno de España.

Los siguientes ejemplos de claims ambientales están clasificados por riesgo. Cada uno separa la promesa, el alcance que debe fijarse, la prueba necesaria, las condiciones de uso y una alternativa de redacción más defendible para marketing, legal y sostenibilidad.

Índice

1. Carbon neutral y claims de compensación

“Neutro en carbono” parece una conclusión sencilla, pero puede esconder decisiones muy diferentes: qué emisiones se han calculado, qué periodo se ha elegido, qué reducciones se han conseguido y qué créditos se han utilizado. La promesa no es equivalente si cubre una fábrica concreta, un producto, una actividad logística o toda la organización.

El primer control debe fijar el alcance de la huella. Un dossier sólido debería explicar la metodología, la línea temporal, los límites organizativos y las emisiones incluidas. También debe distinguir entre reducción directa y compensación, identificar el estándar o certificador aplicado y conservar los documentos de los proyectos que respaldan los créditos.

Regla práctica: si el consumidor no puede saber qué está neutralizado, cómo se calculó y qué parte depende de compensación, el claim es demasiado amplio.

Patagonia, Microsoft y Nespresso ilustran enfoques distintos de comunicación climática, pero no deben convertirse automáticamente en modelos comparables. Cada marca publica compromisos, cálculos o certificaciones con alcances propios. La referencia útil para un equipo no es copiar la frase, sino comprobar si puede demostrar el mismo nivel de detalle.

Una alternativa más precisa sería: “Reducimos las emisiones operativas calculadas para nuestras instalaciones y compensamos el remanente mediante proyectos identificados y verificados”. Si el cálculo solo cubre una parte de la cadena, la frase debe decirlo.

La metodología de claims verdes y la Green Claims Directive en Maska ayuda a conectar el cálculo con la creatividad, revisar el riesgo y evitar que una cifra válida termine convertida en una promesa más amplia de lo que permite la evidencia. El primer pronunciamiento español citado en litigios por greenwashing, la Sentencia 12/2025 del Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Santander, refuerza la importancia de documentar cálculo, alcance, estrategia, compensación y comunicación antes de publicar.

2. Plastic-free y reducción de plástico

“Sin plástico” falla cuando el equipo no define qué material se ha eliminado. ¿Se refiere al envase completo, al plástico virgen, al plástico de un solo uso o solo a una pieza concreta? Un sustituto de papel, vidrio o material compostable tampoco demuestra por sí mismo un mejor resultado ambiental.

La matriz debe empezar por la unidad de análisis. Un fabricante puede comunicar que ha eliminado el plástico de la tapa, que ha reducido el plástico virgen del envase o que ofrece un sistema reutilizable. Esas frases tienen alcances distintos y requieren pruebas distintas.

Para sostener el mensaje, conviene conservar la ficha técnica de cada componente, la composición declarada por los proveedores, la trazabilidad de cambios y la justificación ambiental del sustituto. También hay que verificar certificaciones aplicables al material, sin asumir que una etiqueta forestal o de contenido reciclado prueba todos los impactos del envase.

  • Promesa: ausencia o reducción de plástico en una parte identificada del producto.
  • Evidencia: especificaciones de materiales, pesos comparables, declaraciones de proveedor y auditoría de la cadena.
  • Condición: el claim solo debe aplicarse a la referencia y configuración verificadas.
  • Alternativa: “Envase sin plástico en el componente exterior” o “Hemos reducido el uso de plástico virgen en este envase”.

Lush, Ecover y Loop representan estrategias diferentes: eliminación, sustitución y reutilización. La comparación solo es válida si se aclaran el material, el sistema de retorno, el destino final y las condiciones de uso.

Antes de activar una frase, la publicidad ecológica revisada por Maska puede servir para conectar la promesa con las fichas técnicas y señalar cuándo “plastic-free” debería convertirse en una formulación más limitada. Decir menos no debilita necesariamente el mensaje. Lo vuelve comprobable.

Frasco de avena, jabón artesanal sobre jabonera de madera y bolsa de red sobre superficie blanca.

3. Orgánico y certificación ecológica

Los términos “orgánico”, “ecológico” y “bio” tienen más fuerza cuando están unidos a una certificación válida, pero el certificado no autoriza a extender la promesa a todo el producto si solo cubre algunos ingredientes o procesos. La pregunta decisiva es qué parte está certificada y bajo qué estándar.

Demeter, ECOCERT, Soil Association y USDA Organic no deben tratarse como etiquetas intercambiables. Cada esquema tiene requisitos, ámbitos y sistemas de control propios. El equipo debe conservar el certificado vigente, su número identificativo, el alcance de la auditoría y la trazabilidad desde el productor hasta el producto terminado.

La composición debe coincidir con la frase

Si una fórmula combina ingredientes certificados y no certificados, el packaging debe distinguirlos. “Contiene ingredientes procedentes de agricultura ecológica” no equivale a “producto ecológico”. Del mismo modo, “orgánico” describe una composición o un método certificado, no demuestra automáticamente que el producto sea más saludable, más seguro o terapéutico.

La validación de claims ambientales en Maska permite ordenar la relación entre claim, certificado, proveedor y versión del packaging. Esa conexión es importante cuando una fórmula cambia, una certificación caduca o una marca adapta el mensaje para otro mercado.

Una redacción más defendible sería: “Fórmula elaborada con ingredientes certificados por [organismo], identificados en la lista de componentes”. Si el dato está validado, puede añadirse el porcentaje exacto. Si no lo está, es preferible no sugerir una proporción que el dossier no pueda demostrar.

El riesgo aumenta cuando el diseño visual comunica una certificación inexistente. Colores verdes, hojas o referencias a agricultura limpia no sustituyen un organismo acreditador ni una cadena documental. El consumidor debe poder entender qué está certificado sin interpretar la estética como una garantía general.

4. Biodegradable y compostable

“Biodegradable” es uno de los claims más fáciles de entender y más difíciles de defender. Sin una indicación sobre tiempo, entorno y condiciones, la palabra permite que el consumidor imagine una degradación natural que quizá solo ocurre en un ensayo controlado.

“Compostable” tampoco es una autorización genérica. El dossier debe indicar si el producto es compostable en instalaciones industriales, qué norma técnica se ha aplicado, qué partes del artículo están cubiertas y qué debe hacer el usuario después de desecharlo. La certificación EN 13432 o una equivalente puede ser relevante para envases compostables, pero el equipo debe comprobar el alcance exacto del certificado.

Una balanza de bronce equilibrando una pequeña fábrica gris y una planta verde sobre tierra natural.

BASF, por ejemplo, comunica materiales compostables industriales junto con la necesidad de no confundir ese proceso con la degradación en la naturaleza. Esa distinción debería aparecer en la etiqueta, no quedar escondida en una página técnica.

Una bolsa compostable no es una bolsa que pueda abandonarse en el entorno.

La alternativa más segura es concreta: “Envase compostable en instalaciones industriales que acepten este material. No depositar en la naturaleza”. La frase solo es defendible si la marca ha comprobado que esas instalaciones existen en los mercados a los que dirige la campaña.

El material audiovisual sobre claims compostables puede apoyar la formación interna, pero no sustituye los ensayos, certificados ni la comprobación de infraestructura. Maska puede vincular la norma técnica, el certificado, las instrucciones de eliminación y la geografía de uso antes de activar la creatividad.

5. Natural, plant-based y derivado de la naturaleza

“Natural” suena específico, pero suele ser una palabra abierta a interpretaciones. Un ingrediente puede proceder de una fuente natural y haber sido transformado de forma intensa. Además, el consumidor puede leer “natural” como sinónimo de seguro, saludable o sostenible, aunque la marca solo haya demostrado el origen de un componente.

El riesgo baja cuando la empresa abandona el adjetivo general y nombra el hecho comprobable. “Derivado de aceite de oliva”, “contiene extracto de avena” o “fórmula con ingredientes de origen vegetal identificados en la composición” comunican más que “100 % natural” si la documentación no cubre toda la fórmula.

Origen no equivale a beneficio

La trazabilidad debe incluir el origen declarado, la transformación aplicada, la proporción utilizada y los proveedores involucrados. También debe separar el claim ambiental de cualquier promesa sanitaria. Una marca no debería usar “natural” para insinuar que un cosmético cura, que un suplemento produce un beneficio médico o que una fórmula tiene un impacto ambiental inferior sin evidencia específica.

Los casos señalados por autoridades y organismos publicitarios en Italia, Reino Unido, Francia y Alemania muestran por qué el contexto importa. Un claim sobre el ingrediente no puede convertirse en una promesa sobre el producto completo, y un envase de origen natural no convierte automáticamente el contenido en natural.

La alternativa de redacción debe incluir qué, dónde y en qué alcance: “El producto contiene ingredientes vegetales identificados y trazables. Esta mención describe su origen y no implica un beneficio de salud”. Si la proporción está verificada, puede incorporarse. Si no, la marca debería evitar una cifra.

Maska recomienda reservar “natural” para casos en los que exista un diferenciador técnico probado y usar la fase de análisis para detectar qué interpretación razonable podría hacer el consumidor. La verificación debe impedir que una palabra ambigua sobreviva solo porque encaja bien en el diseño.

6. Sostenible, eco-friendly y responsable

Los claims genéricos concentran el riesgo porque no delimitan el atributo que mejora. “Producto sostenible” puede referirse al material, la energía, el agua, la durabilidad, la cadena laboral o una combinación de factores. Sin alcance, el consumidor no puede evaluar la afirmación y la marca no puede defenderla con una prueba única.

La guía oficial de comunicación sostenible del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 advierte que una alegación ambiental no verificable puede encajar en una práctica desleal conforme al artículo 47.1.m del Real Decreto Legislativo 1/2007. La referencia española contempla multas de hasta 100.000 euros, o una sanción de entre cuatro y seis veces el beneficio ilícito cuando corresponda.

La solución no consiste en añadir más adjetivos. Consiste en descomponer “sostenible” en claims verificables:

  • Material: “El envase incorpora material reciclado certificado, según la ficha técnica del proveedor”.
  • Energía: “La fabricación de esta referencia se realizó con electricidad contratada de fuentes identificadas”.
  • Agua: “El proceso descrito reduce el consumo de agua frente a la línea base documentada”.
  • Alcance: “La afirmación se aplica a esta línea y a este periodo de producción”.

Infografía comparativa sobre riesgos legales y ventajas estratégicas de los claims ambientales en la comunicación de marca.

Un nombre de línea como “Responsable” solo gana precisión si el subtítulo explica la responsabilidad concreta. Las iniciativas verdes en Kulturo pueden inspirar una comunicación temática, pero cada empresa debe sostener sus propios mensajes con sus propios datos. Maska recomienda que “sostenible” aparezca únicamente como síntesis de claims específicos ya verificados.

7. Local, origen y proximidad

“Local” describe una relación geográfica, no una conclusión ambiental automática. Un producto puede fabricarse cerca del punto de venta y tener impactos relevantes en materiales, energía o producción. Por eso, “producido localmente” y “mejor para el clima por ser local” son mensajes distintos, aunque aparezcan juntos en una campaña.

La primera evidencia debe fijar el significado de proximidad. La marca tiene que identificar los lugares de producción, transformación y venta, así como los proveedores que intervienen. Si la comunicación usa una distancia, debe existir una metodología para calcularla y un sistema para actualizarla cuando cambia la cadena de suministro.

Mercadona, con su comunicación de proximidad, ofrece un ejemplo de enfoque más limitado cuando describe el origen sin convertirlo necesariamente en una superioridad ambiental. En cambio, una frase como “local equivale a ecológico” exige una comparación ambiental que no puede deducirse de la distancia.

Dos promesas que deben mantenerse separadas

  • Promesa de origen: “Producido en la región identificada por la marca”.
  • Promesa comunitaria: “Elaborado con proveedores locales que participan en la cadena descrita”.
  • Promesa ambiental: “Presenta un menor impacto frente a la alternativa definida, según un análisis de ciclo de vida”.

La tercera formulación requiere un análisis comparativo. Sin él, la alternativa más defendible es comunicar el origen y evitar inferencias ambientales. También debe explicarse si “local” se refiere al cultivo, al procesamiento, al montaje o al lugar de distribución.

Un equipo de marketing puede activar una campaña de proximidad con bajo riesgo si no presenta la cercanía como prueba universal de sostenibilidad. Legal y sostenibilidad deberían revisar juntos la línea base, los límites del análisis y la permanencia de los datos antes de transformar un claim territorial en una promesa ambiental.

8. Reciclado y economía circular

“Reciclado” y “reciclable” no significan lo mismo. El primero describe el material que ya forma parte del producto. El segundo describe una posibilidad futura, condicionada por el diseño, la recogida, la clasificación y la infraestructura disponible para el consumidor.

La matriz debe separar cuatro preguntas: qué porcentaje de material reciclado contiene la referencia, si ese porcentaje está certificado, dónde puede reciclarse el producto al final de su uso y si el material mantiene su función o pierde calidad durante el proceso. “Circular” añade otra exigencia, porque sugiere un sistema de retorno y reincorporación, no solo la presencia de material recuperado.

Patagonia puede comunicar contenido reciclado con una cadena documentada, mientras que Loop, de TerraCycle, basa su propuesta en la devolución y la trazabilidad de envases. Adidas y Parley muestran otra cuestión: un material recuperado puede incorporarse a un producto sin que exista un circuito cerrado que lo devuelva a la misma aplicación.

  • Para “contiene material reciclado”: indicar el porcentaje aplicable a la parte concreta y conservar la certificación.
  • Para “reciclable”: demostrar que el sistema de recogida acepta el producto en el mercado objetivo.
  • Para “circular”: explicar retorno, reparación, reutilización o reincorporación, no solo el material.
  • Para el consumidor: incluir instrucciones claras cuando su participación sea necesaria.

Pila de papel reciclado junto a camiseta de tela ecológica y pequeñas cuentas de plástico sobre mesa.

Una redacción defendible sería: “Esta pieza contiene material reciclado certificado. La reciclabilidad del producto depende del sistema de recogida disponible en el lugar de uso”. La validación de la evidencia de claims en Maska puede conectar certificado, porcentaje, proveedor y destino final sin convertir una parte del producto en una promesa de circularidad total.

9. Comercio justo y trabajo ético

Los claims sociales también pueden adquirir una apariencia ambiental cuando la marca los presenta como prueba general de responsabilidad. “Comercio justo”, “salarios dignos” o “cadena ética” requieren el mismo rigor que un claim sobre materiales. La evidencia debe mostrar qué producto, proveedor, fábrica o etapa de la cadena está cubierta.

Fairtrade aporta un marco de certificación para productos como cacao y café, con trazabilidad y prima social dentro de su sistema. SA8000 y otros esquemas pueden abordar condiciones laborales, pero el uso de cada sello depende de su alcance, vigencia y titularidad. Un certificado de una fábrica no autoriza a presentar toda la colección como certificada si la empresa mezcla proveedores.

El alcance debe aparecer junto al claim

Una alternativa precisa sería: “Cacao certificado Fairtrade en esta referencia, sujeto al alcance indicado por el certificado”. Para una afirmación laboral, puede decirse: “La fábrica identificada cuenta con una auditoría vigente sobre las condiciones incluidas en el informe”. La segunda frase es menos impactante que “cadena ética”, pero permite saber qué se ha comprobado.

El dossier debería conservar certificados, auditorías, planes de mejora, proveedores cubiertos y fechas de revisión. También debe explicar qué sucede cuando una auditoría detecta una incidencia. Ocultar el problema y mantener un claim absoluto crea una incoherencia que puede dañar tanto la credibilidad como la defensa documental.

H&M, por ejemplo, ha desarrollado programas de mejora laboral, pero una iniciativa corporativa no equivale a una garantía uniforme para cada proveedor. La marca debe comunicar el alcance real, diferenciar compromisos de resultados y evitar que una política general se lea como certificación de cada producto.

10. Eficiencia energética y bajo consumo

“Bajo consumo” solo tiene significado frente a una referencia y bajo condiciones conocidas. Un fabricante puede medir un electrodoméstico en un ciclo concreto, un edificio durante su operación o una luminaria mediante una prueba de laboratorio. Si la campaña omite esas condiciones, el consumidor puede comparar situaciones que no son equivalentes.

Las etiquetas energéticas y certificaciones reconocidas ofrecen un punto de partida, pero el claim debe conservar el modelo exacto, la versión del estándar, el método de ensayo y la unidad medida. Para iluminación, por ejemplo, la relación entre flujo luminoso y potencia debe proceder de un laboratorio o ficha técnica verificable. Para edificios, una certificación LEED o BREEAM tiene un alcance concreto y no convierte todos los usos posteriores en eficientes.

La frase “consume menos energía” necesita una línea base. Una redacción más defendible sería: “Clasificación energética indicada en la etiqueta oficial del modelo, medida bajo las condiciones de ensayo aplicables”. Si se comunica una reducción, debe explicarse frente a qué producto o configuración se compara, sin trasladar el resultado a toda la categoría.

  • Condiciones de prueba: indicar ciclo, carga, temperatura, uso o escenario.
  • Referencia: identificar el modelo, estándar o línea base.
  • Vigencia: revisar la etiqueta cuando cambien las normas o la ficha técnica.
  • Verificación: conservar el informe de laboratorio y permitir su comprobación.

Maska puede enlazar los resultados de laboratorio, las certificaciones y la versión final del mensaje. Esa trazabilidad evita que una afirmación técnica pierda precisión cuando pasa del documento de producto al packaging, la web o una campaña de vídeo.

Comparativa de 10 claims ambientales

Reclamo 🔄 Complejidad de implementación ⚡ Requisitos de recursos ⭐ Efectividad esperada 📊 Resultados / Impacto 💡 Casos ideales / Ventajas clave
Carbon Neutral / Compensación de carbono Alta: cálculo de huella + auditoría externa; especificar Alcance 1/2/3 Muy altos: LCA, consultoría, certificación y compra de offsets verificados Alta si está verificado y transparente Alto impacto reputacional y alineación NetZero; riesgo reputacional y regulatorio si es débil Empresas con huella elevada; diferenciador competitivo; usar ISO/GHG/SBTi y certificados (Gold Standard, VCS)
Plastic-Free / Reducción de plástico Media-alta: definición precisa del alcance y auditoría de proveedores Medios-altos: auditorías de cadena, certificaciones de materiales alternativos Alta percepción de consumidor si está bien definido Mejora comercial en retail/cosmética; riesgo sanciones si es vago Cosmética, alimentación y retail; especificar % y tipo de plástico eliminado; justificar alternativa
Organic / Certificación ecológica Alta pero estructurada: certificación de tercero y trazabilidad Altos: certificador acreditado, auditorías anuales, documentación de ingredientes Muy alta: está fuertemente regulado y reconocido ⭐ Justifica premium de precio; buena defensibilidad legal; riesgo si certificado inválido Alimentos y cosmética premium; usar sellos (ECOCERT, USDA), indicar % orgánico
Biodegradable / Compostable Muy alta: exige norma técnica (EN 13432) y especificar condiciones de degradación Altos: tests de laboratorio acreditados, certificación y verificación de infraestructura Baja/Variable si no se especifica; alta sólo con norma y contexto claro Potencial valor en packaging; alto riesgo regulatorio y sanciones si es vago Packaging alimentario con acceso a compostaje industrial; siempre indicar "industrial" y norma aplicable
Natural / Plant-Based / Derivado de la naturaleza Media: definir % y origen; no existe estándar único Medios: trazabilidad de ingredientes y pruebas de % naturales Variable: percepción alta pero legalmente débil; riesgo de engaño Atractivo comercial; riesgo de sanciones por afirmaciones implícitas Productos donde origen botánico es relevante; especificar % y no implicar beneficios de salud
Sustainable / Eco-Friendly / Responsable Baja implementación técnica pero alta exigencia legal (vago = indefendible) Bajos inicialmente, pero requiere evidencia cuantificada para defenderlo Baja si genérico; aceptable solo si cuantificado y verificable Riesgo crítico de sanción y daño reputacional si se usa sin evidencia Evitar en marketing; usar sólo con métricas claras (ej. reducción agua 50%, empaques 100% reciclados)
Local / Origen / Proximidad Media: definir radio/criterio de "local" y alcance del claim Medios: trazabilidad de proveedores y posible LCA comparativa Moderada: alta resonancia local pero no garantiza sostenibilidad Buen impacto en comunidad y venta local; puede ser engañoso ambientalmente Productos alimentarios y artesanales; definir km o región y separar claim ambiental de claim de proximidad
Recycled / Reciclado / Economía circular Media-alta: especificar % reciclado y distinguir reciclable vs reciclado Medios-altos: certificación (GRS), trazabilidad y verificación de infraestructura Alta si % y certificación están claros ⭐ Mejora percepción circular; depende de infraestructura y riesgo de downcycling Packaging y moda; indicar % reciclado y certificar; documentar capacidad de reciclaje local
Fair Trade / Condiciones laborales éticas Alta: auditorías sociales y trazabilidad de proveedores Altos: certificaciones sociales, auditorías periódicas y remediación Alta en confianza y reputación si es real ⭐ Impacto social positivo y fidelidad; riesgo reputacional si hay brechas Productos agrícolas y textiles; usar Fairtrade/SA8000 y publicar auditorías
Energy Efficiency / Bajo consumo Media: ensayos estandarizados y comparación de base Medios: laboratorios, etiquetas oficiales (ENERGY STAR, LEED) Alta: medible y verificable, claro beneficio económico ⭐ Ahorro real y ventaja competitiva; requiere pruebas representativas Electrodomésticos, iluminación, edificios; usar etiquetas oficiales y publicar condiciones de ensayo

De la promesa ambiental a la prueba publicada

Los ejemplos anteriores apuntan a una conclusión incómoda para cualquier equipo de marca: el riesgo no está solo en mentir. También aparece cuando una empresa comunica un hecho cierto con un alcance más amplio que el que puede demostrar. Un envase puede contener material reciclado sin ser reciclable en todos los mercados. Un ingrediente puede proceder de una planta sin que el producto completo sea natural. Una fábrica puede reducir emisiones sin que toda la organización sea neutra en carbono.

La revisión debe empezar por eliminar los adjetivos que no aportan un criterio comprobable. Después, hay que definir el alcance con precisión: producto, componente, instalación, proveedor, periodo, mercado y condición de uso. La promesa debe responder a una pregunta concreta del consumidor, no limitarse a sugerir que la marca es mejor para el planeta.

La evidencia debe conservarse en un dossier fechado y conectado con la versión exacta de la creatividad. Ese expediente puede incluir:

  • Cálculos y metodologías: huellas, líneas base, límites y supuestos.
  • Certificados vigentes: organismo emisor, alcance, referencia y fecha.
  • Trazabilidad: proveedores, materiales, lugares de producción y cambios.
  • Condiciones de uso: instrucciones de reciclaje, compostaje, devolución o consumo energético.
  • Control de actualización: responsable interno, fecha de revisión y criterio para retirar el claim.

El marco español ya trata ciertas alegaciones ambientales no verificables como prácticas desleales bajo el artículo 47.1.m del TRLGDCU, según la comunicación oficial del Gobierno sobre consumo sostenible. A escala europea, la Directiva (UE) 2024/825 endurece el control de términos genéricos y prevé consecuencias que pueden incluir sanciones de al menos el 4 % de la facturación anual del comerciante en el Estado miembro correspondiente, además de confiscación de ingresos y exclusiones temporales de contratación o financiación pública, conforme al análisis jurídico de Dcycle sobre la directiva europea.

La secuencia operativa puede resumirse en tres pasos:

  1. Analizar: localizar cada afirmación en packaging, web, redes, presentaciones y creatividades. Clasificar su riesgo y detectar qué interpretación razonable puede hacer el consumidor.
  2. Verificar: vincular el claim con una evidencia concreta. Comprobar alcance, vigencia, certificador, metodología, geografía y condiciones de uso. Si falta una prueba, reducir la promesa o retirarla.
  3. Activar: convertir solo los claims verificados en mensajes de campaña. Mostrar la prueba de forma accesible y mantener la misma precisión en titulares, imágenes, fichas de producto y anuncios.

Maska encaja en este flujo porque centraliza claims, evidencias, riesgos y alternativas antes del lanzamiento. Su software puede identificar afirmaciones ambientales en packaging, webs, redes sociales y creatividades, conectarlas con soporte trazable y organizar la revisión entre marketing, legal y sostenibilidad. Así, la comunicación no tiene que detenerse por miedo, pero tampoco puede avanzar sin una base documental clara.

El objetivo no es hacer que todas las marcas hablen con lenguaje jurídico. Es conseguir que cada promesa sea específica, comprensible y defendible. Cuando una empresa sabe exactamente qué puede afirmar, también puede comunicar mejor las mejoras reales y evitar que una palabra ambigua eclipse el trabajo que sí ha realizado.


Si tu equipo necesita revisar claims ambientales antes de publicar una campaña, Maska permite identificar las promesas, conectarlas con evidencias trazables y proponer alternativas más defendibles. Visita la plataforma para convertir el flujo analizar, verificar y activar en una revisión operativa para marketing, legal y sostenibilidad.

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